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Sobre la Reforma educativa

En los últimos meses ha habido una discusión intensa en torno a la reforma educativa en México. Si bien la necesidad de mejorar la calidad de la educación es al parecer una opinión que comparten amplios sectores en el país, la reforma ha generado fuertes divergencias.

1. Desempeño de México en educación y competitividad

Durante los últimos años, distintos indicadores han revelado el bajo desempeño de México y de sus entidades federativas en materia de educación. Por ejemplo, en el último Reporte de Competitividad Global del Foro Económico Mundial (FEM), México obtuvo posiciones bajas en diversas variables relacionadas con el tema: en la calidad de la educación primaria, 118 (de un universo de 144 países); calidad del sistema educativo, 100; calidad de la educación en matemáticas y ciencia, 124; capacidad de innovación, 75.  Esto refleja los importantes retos que aún se deben de enfrentar para lograr una alta calidad en el sistema educativo, que facilite a los alumnos en etapas posteriores obtener las habilidades y conocimientos suficientes para colocarse en el mercado laboral, para emprender y sobre todo para innovar e insertarse en sectores de alto valor agregado.

Si bien en educación primaria se ha alcanzado una cobertura casi universal, persisten la exclusión y las disparidades al interior del país, junto con una calidad deficiente que limita las oportunidades futuras de los alumnos. Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el último trimestre de 2012 señalan que todavía hay un importante número de niños y adolescentes de 5 a 19 años de edad (4.6 millones), que no asisten a la escuela. Los sectores más pobres o más vulnerables tienen dificultades para acceder a la educación básica y si lo hacen no logran terminar, a lo que se suma las malas condiciones de muchas de las escuelas.

escuela

Respecto a la calidad, existen algunas evaluaciones internacionales, como el programa internacional de evaluación de estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que permiten conocer la situación de México. La prueba se realiza a estudiantes de 15 años y se evalúan las competencias en lectura, matemáticas y ciencias, lo que permite a los países conocer su realidad y diseñar políticas que permitan mejorar la enseñanza y el desempeño de los estudiantes.

En la última medición (2009) los resultados muestran que el desempeño de los estudiantes de México se encuentra por debajo del promedio de los países de la OCDE en las tres áreas; la puntuación media en las áreas de Lectura, Matemáticas y Ciencias fue de 425, 419 y 416, respectivamente, cuando el referente para el conjunto de los países de la OCDE fue de 493, 496 y 501. Si bien se distinguen mejoras ligeras en el desempeño de los estudiantes mexicanos en los últimos nueve años y un avance significativo en la calificación obtenida en matemáticas, México aún se sitúa entre los países con una proporción alta con estudiantes con resultados no satisfactorios.

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Si se comparan los resultados anteriores con la puntuación obtenida, por ejemplo, en el Índice de Competitividad Global del FEM, se aprecia una relación positiva. Ello señala que los países con los mejores atributos para competir en el entorno globalizado son también los que ponen un mayor énfasis en la educación básica de sus habitantes, al reconocer la importancia de una sociedad preparada en el crecimiento económico de largo plazo. Llaman la atención los casos de Holanda, Finlandia y Singapur cuyos sistemas educativos son reconocidos a nivel mundial; estos países alcanzan los primeros lugares en PISA 2009 y al mismo tiempo se sitúan entre los más competitivos del mundo según el FEM. Sobresale además China, que si bien todavía debe superar rezagos como los relacionados a la infraestructura, salud y financiamiento, obtiene los primeros lugares en la puntuación de PISA; ello demuestra la enorme importancia que se está dando a la formación de capital humano con miras a impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico del país.

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Los datos además señalan que los resultados no tienen que ver con la cantidad de recursos que se destinan a la educación. En México el gasto en educación pública representaba 3.7 por ciento del PIB en 1990, cifra que aumentó hasta 5.0 por ciento en 2012; esto último es similar a lo que erogan en promedio los países de la OCDE, lo que significa que el problema en México no se asocia a la cantidad, sino a la forma en que se erogan los recursos. Todo lo anterior demuestra la urgencia de transformar el sistema educativo mexicano, y que alumnos, padres de familia, maestros y autoridades se involucren directamente para alcanzar mejores resultados. Por lo pronto, la administración federal decidió dar pasos en esta dirección al promover una reforma constitucional, si bien habrá que estar pendientes sobre las disposiciones que se tomen en los siguientes meses en las leyes secundarias. A continuación se explica en qué consiste dicha reforma y algunas de las principales críticas que han surgido en los últimos meses.

2. Aspectos centrales de la reforma educativa

En el llamado “Pacto por México”, el 2 de diciembre de 2012 el Titular del Ejecutivo Federal firmó una serie de acuerdos con los dirigentes de los tres grandes partidos políticos (Partido Revolucionario Institucional, Partido de Acción Nacional y Partido de la Revolución Democrática). En particular en los acuerdos para una Sociedad de Derechos y Libertades, se expuso que si bien se ha logrado ampliar la cobertura de la educación, es necesario también elevar la calidad de la misma para preparar a los mexicanos como ciudadanos y como personas productivas. Para ello se plantearon tres objetivos principales: 1) aumentar la calidad de la educación básica que se refleje en mejores resultados en las evaluaciones internacionales como PISA; 2) incrementar la matrícula y mejorar la calidad en los sistemas de educación media superior y superior; y 3) que el Estado mexicano recupere la rectoría del sistema educativo nacional, manteniendo el principio de laicidad.

De acuerdo a lo anterior, se impulsó la reforma educativa la cual fue aprobada por las cámaras de diputados y de senadores en diciembre de 2012. La misma hizo énfasis en tres elementos básicos: la creación del servicio profesional docente que reconozca la formación y los logros de los maestros; la elevación a rango constitucional del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y que estará dotado de autonomía y capacidad técnica; y el fomento a la autonomía de las escuelas, para que a partir de la participación de la comunidad escolar, la aplicación de los recursos sea más eficiente.

Una vez que la misma fue discutida y aprobada por las cámaras de diputados y senadores, la reforma educativa fue sometida a la aprobación de los congresos locales. Dado que más de la mitad de los congresos locales del país las aprobaron (23 congresos),[1] la reforma educativa fue promulgada por el Poder Ejecutivo el 25 de febrero de 2013. El siguiente cuadro resume las principales reformas y adiciones a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

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La reforma contempla la obligación del Congreso de la Unión para que a más tardar en seis meses expida la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación así como las reformas correspondientes a la Ley General de Educación. También deberán prever: la creación de un Sistema de Información y Gestión Educativa (que estará a cargo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI); el uso de la evaluación del desempeño docente (para lo cual se deberá otorgar los apoyos necesarios para que los docentes puedan desarrollar sus fortalezas y superar sus debilidades); y las adecuaciones al marco jurídico para fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas, el establecimiento de escuelas de tiempo completo y la prohibición en las escuelas de los alimentos que no favorezcan la salud de los educandos.

La promulgación de la reforma educativa generó oposición por parte de los profesores, especialmente en aquellos de Guerrero y Oaxaca, pertenecientes a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE). En el caso de Guerrero, el congreso local aprobó un decreto que reforma la Ley de Educación del estado y que permanece en línea con lo especificado en la Carta Magna, por lo cual rechazó distintas propuestas realizadas por los maestros disidentes. En Oaxaca la legislatura local refutó el documento enviado por el magisterio oaxaqueño, denominado Plan para la Transformación de la Educación de Oaxaca, mientras que el gobernador presentó en la Cámara de Diputados una propuesta de reforma a la Ley General de Educación. Es importante recordar que los congresos estatales podrán aprobar reformas en materia educativa siempre y cuando no contravengan el espíritu de las modificaciones constitucionales en vigor.

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3. Críticas a la reforma educativa

Algunas de las principales críticas a la reforma educativa giran en torno a la posible privatización de la escuela pública, el deterioro de las condiciones del trabajo del docente, la evaluación de los maestros y en general la falta de discusión con los sectores involucrados antes de su promulgación. Asimismo, llama la atención que en la Carta Magna se dejaran a un lado cuestiones de fondo en la materia.

Respecto al primer punto, las reformas constitucionales no eliminaron ni modificaron la fracción IV del artículo 3ro, en el cual se especifica que toda la educación que imparta el Estado será gratuita, por lo que el mismo está obligado a impartir la educación preescolar, primaria, secundaria y medio superior de esta manera. Sin embargo, la preocupación de los manifestantes al parecer recae en lo expuesto en el artículo quinto transitorio de la reforma educativa, donde se especifica que el Congreso de la Unión y las autoridades competentes deberán prever las adecuaciones al marco jurídico para fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas ante los órdenes de gobierno que corresponda con el objetivo de mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación para que alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, se involucren en la resolución de los retos que cada escuela enfrenta. En este contexto es que se podría abrir una puerta para que se “libere” al estado de su obligación de otorgar educación gratuita en todos los sentidos a través de las cuotas, y se delegue a los padres de familia la responsabilidad del sostenimiento de las escuelas.[2]

Respecto a las condiciones laborales de los maestros, los cuestionamientos surgen a partir de la reforma a la Fracción III del artículo 3ro constitucional, donde se especifica que la ley reglamentaria fijará los criterios, los términos y condiciones de la evaluación obligatoria para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia en el servicio profesional. La posibilidad de que los profesores puedan ser despedidos ante una evaluación deficiente trastocará otras normas jurídicas, en particular a la Ley Federal de los trabajadores al servicio del estado que considera la “inamovilidad” de los trabajadores (de base) a partir del sexto mes de trabajo; esto es uno de los puntos que defiende el sindicato de maestros (en defensa de los derechos adquiridos por décadas), y que deberá quedar claro en las modificaciones a leyes y reglamentos secundarios.

En diversos países desarrollados como Estados Unidos, Canadá, España y Finlandia la evaluación de los profesores es una práctica común (incluso complementada con la evaluación directa de los estudiantes), orientada a garantizar las aptitudes y habilidades de los profesores, y de esta manera la calidad de la enseñanza impartida; incluso en algunos países la evaluación es responsabilidad de los gobiernos locales. Por esas mismas razones es que en México es necesaria su obligatoriedad; sin embargo la reforma educativa plantea una evaluación estandarizada y vertical, que de acuerdo a algunos expertos limita el compromiso colectivo, la autogestión y la relación con padres de familia y la comunidad.

En este sentido se ha enfatizado en la necesidad de diseñar una evaluación que reconozca los distintos contextos al interior del país. La educación puede percibirse como un tema local, vinculado con la realidad en los hogares, las escuelas y el entorno territorial, por lo que diversos expertos han señalado la necesidad de implementar una evaluación de abajo hacia arriba, no centralizada, que reconozca las distintas condiciones a las que se enfrenta un profesor, por ejemplo, en una zona de alta marginación del Sureste, con aquel que labora en la capital del país. Ello sin embargo crea cuestionamientos acerca de los mecanismos que tendrían que operar para hacer que con una evaluación diferenciada, pueda disminuir la disparidad entre los estados en desempeño educativo.

A la par de lo anterior, se requiere adoptar un enfoque de profesionalización del maestro, diferente a la simple capacitación. El desarrollo profesional debe incluir  experiencias formales (como programas de docencia, talleres, cursos, estudios de investigación, presentaciones en conferencias) e informales (como la lectura de publicaciones profesionales, grupos de estudio con otros colegas, etcétera). Diversos países han hecho énfasis en exigir y proveer una formación integral al docente que incluye el desarrollo en el área de conocimiento, horas de experiencia práctica, conocimientos y destrezas avanzadas, así como el aprendizaje de nuevas tecnologías, para lo cual tienen apoyo de instituciones públicas y privadas.[3] En México, la reforma educativa considera que el sistema educativo debe otorgar apoyo a los docentes para que puedan desarrollar fortalezas y superar debilidades, aunque no se han hecho pronunciamientos claros al respecto.

Por otra parte, la experiencia internacional ha demostrado que las transformaciones más exitosas a los sistemas educativos han involucrado la participación de maestros en el proceso de implementación y planificación, al reconocer que los mismos son los agentes más importantes de las reformas. En este sentido llama la atención la exclusión de los primeros involucrados en la reforma educativa, aunque ante los reclamos relacionados con ello, recientemente en el seno del Congreso de la Unión se anunció que se escuchará a padres, profesores y otros actores en la elaboración de la ley reglamentaria.

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Por último, es importante mencionar que la reforma educativa no toma en cuenta temas centrales como los contenidos pedagógicos, el mejoramiento de la formación inicial de los docentes, una revisión curricular que reconozca la diversidad geográfica y cultural del país, modificaciones a los criterios en que se financia la educación (particularmente, lo relacionado a las transferencias federales), ni las áreas claves de estudio que habrán de impulsarse en los próximos años (tales como matemáticas, ciencia, innovación). Habrá que esperar y ver si dichas consideraciones son incluidas en las modificaciones legales que están pendientes.


[1] Los congresos estatales que aprobaron la reforma fueron los de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

[2] Para evitar esta posibilidad, el congreso local de Guerrero, por ejemplo, aprobó una adición al artículo 6 de la Ley de Educación del Estado, donde se especifica que “está prohibido el cobro obligatorio de cuotas escolares, de inscripción y de cualquier tipo que tenga que ver con las necesidades de las escuelas públicas”.

[3] Ver, por ejemplo, Villegas-Reimers, E., y Ávalos, B.,Formación docente en Estados Unidos de Norteamérica: tendencias recientes en sus prácticas y políticas” en Dos experiencias en formación docente: EUA y Chile, Cuadernos de Discusión 2, Secretaría de Educación Pública, México 2002.

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¿Qué es el neoliberalismo? ¿Es bueno para México?

El neoliberalismo es la expresión ideológica de un modelo teórico económico, el modelo neoclásico, que considera la mínima casí nula intervención del Estado en la economía, ya que el mercado es el mejor instrumento para asignar eficientemente los recursos de la sociedad. A partir de aquí se deriva toda una serie de políticas económicas que favorezcan al libre mercado:

  •  Privatización de empresas públicas o paraestatales.
  •  Eliminación de los impuestos a mercancías y capitales extranjeros.
  •  Flexibilización laboral (desaparición de sindicatos y topes salariales).
  • Recortes al gasto público (cobertura muy limitada de seguridad social, educación, poca inversión en infraestuctura, eliminación de subsidios).
  • Desregulación financiera.
  • Apertura comercial de los mercados.
  • La estabilidad macroeconómica como el principal objetivo de la economía.

El neoliberalismo emerge en el mundo en la década de los setentas; es una doctrina que retoma ciertos postulados del liberalismo económico que surgió en Inglaterra en el siglo XVIII (de ahí la palabra neoliberalismo), con la finalidad de suprimir restricciones aun feudales al comercio y a la producción. Dicho sistema procuraba la existencia del intercambio de trabajo por un salario, la libre formación de la riqueza y que ésta pudiera ser convertida fácilmente en capital. Desde el principio, pugnó por los mercados abiertos, la privatización de propiedades comunales y la limitada participación del Estado en la economía.

Conforme el capitalismo se fue desarrollando durante el siglo XIX, la doctrina liberal fue cobrando mayor relevancia; el campesinado feudal fue convirtiéndose en proletariado industrial, se dieron los procesos de acumulación y desarrollo tecnológico que posteriormente permitirían arribar al gran parteaguas de la historia: la revolución industrial, con la consiguiente  formación de las dos grandes clases antagónicas -proletariado y burguesía-. Parecía que el liberalismo estaba dando resultados, al menos para la parte de la población económicamente más favorecida.

Es con la crisis del ’29 que se le pone fin a este modelo económico y se evalúan sus grandes fallas. Cabe destacar que la doctrina liberal siempre tuvo acérrimos detractores; así mismo es muy importante señalar que en los últimos países en formarse como desarrollados -Estados Unidos, Alemania, Japón, Rusia-  no fue la filosofía liberal la que orientó su proceso de industrialización, sino que se favorecieron las políticas proteccionistas orientadas a que el Estado regulara la actividad económica, mismas que permitirían el arribo de estos países a un estadío de desarrollo.

Es con otra gran crisis, la del ’72, que resurgen las ideas de establecer un nuevo orden liberal en el mundo; así nace el neoliberalismo. Es importante destacar que esta nueva ideología tiene impactos muy disímiles entre el las naciones según su grado de desarrollo; esto nos debe prestar especial interés, ya que de ahí se deriva una explicación del porqué ha resultado un modelo tan devastador para la economía mexicana.

Durante el sexenio de José López Portillo (1976-1982), el gobierno mexicano apostó por el petróleo para impulsar el crecimiento económico del país y superar un problema crónico de endeudamiento gubernamental. Pero hubo un elemento que jugó en contra: la caída de los precios del petróleo. Para el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988), México ya no pudo hacer frente a la deuda y es así que, a punto de declararse en moratoria de pagos, permitió la intervención  del Fondo Monetario Internacional; este hecho abrió el proseso de ajuste macroeconómico en el país que implementó de lleno la serie de politicas que podriamos llamar neoliberales. Estas medidas, que a continuación enlistaremos, se recrudecerán en los sexenios siguientes.

El salario mínimo pierde su poder adquisitivo en un 44.9% sólo durante el sexenio de Miguel de la Madrid, seguido de otro 46.5% para el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y continúa con una clara tendencia a la baja.

• Los recortes en el gasto público o, lo que es lo mismo, la inversión pública, se redujeron de 12.4% del PIB en 1981 a 4.9% en 1988 y a 2.5% en 2002. Se dejó de invertir  en fomento agrícola, manufacturero y en el sector energético al reducirse la inversión pública en estos sectores de 11.9% del PIB en 1981 a 8.7% en 1988 y a 3.7% en 2002. Todo esto para dar paso al mercado y que éste, bajo el estandarte de la liberalización, se hiciera cargo de la economía mexicana.

• En 1982 había 1155 paraestatales en las siguientes actividades: petróleo, petroquímica básica, minería, electricidad, telefonía, comunicaciones, ferrocarriles, transportación aérea, química, automotores, acero, azúcar, bienes de consumo duradero, banca, comercio, entre otros. En conjunto aportaban el 18.5% al PIB y daban casi un millón de empleos (10% del empleo total del país).  Al terminar el sexenio de Miguel de la Madrid ya solo quedaban 412 y actualmente suman 196, en su mayoría servicios. Según un artículo de la página “Animal Político”1, más de la mitad de los mexicanos que aparecen en la lista de los hombres más ricos del mundo en la revista Forbes, son o fueron accionistas de paraestatales (basta el ejemplo del hombre más rico del mundo, Carlos Slim, que le debe toda su fortuna a haber sido beneficiado con la concesión de TELMEX). El propio Ernesto Zedillo, quien durante su sexenio privatizó Ferrocarriles Nacionales de México, pasó a ser uno de los directivos de Union Pacific Railroad al término de su gobierno.

• La firma del TLC en 1994 ha creado en la economía mexicana el fantasma del campo que tantos migrantes expulsa año con año, y que tiene a tantas personas en pobreza alimentaria (pobreza extrema según el Banco Mundial). Entre 1993 y 1999, las importaciones de maíz crecieron 3 mil por ciento, al pasar de 152 mil toneladas a 5.4 millones de toneladas; así mismo los cultivos de frijol, soya y trigo han caído significativamente. El propio Banco Mundial ha advertido que el sector agropecuario nacional no está en condiciones de competir en el mercado debido a que, a lo largo de 20 años, ha sido objeto de políticas sin resultados positivos. México carece de soberanía alimentaria, teniendo que importar el 42% de los alimentos que se consumen en el país; se estima que dichas importaciones aumentarán al 60% al término del sexenio de Felipe Calderón.

En México, el modelo neoliberal ha significado el desmantelamiento de la economía nacional y la pauperización del nivel de vida; esto en sí mismo ya es mucho decir, ya que de aquí se derivan la mayoría de los problemas que aquejan al país. El mismo fenómeno de la economía criminal expresada en el crecimiento del narcotráfico es resultado de un campo abandonado, así como de un campesino vulnerado por la pobreza y que se encuentra en la total indefensión. Suponiendo que la estrategia para acabar con este tipo de actividad ilícita es bienintencionada, es decir, que no hay intereses de ningún otro tipo, ha resultado la decisión más equivocada, ya que nos arroja un saldo de aproximadamente 60,000 muertos y un país donde la actividad económica  productiva se ve amenazada por la delincuencia organizada. El mismo país donde el libre tránsito por las carreteras nacionales se convierte en un acto verdaderamente temerario, y donde la soberanía nacional es cada vez más vulnerada por la intervención –dizfrazada de cooperación- de los Estados Unidos.  Otro devastador resultado de la falta de oportunidades en nuestro país es la migración, exagerada por un mal planteamiento del TLC que jamás aprobó el capítulo de libertad de tránsito de mano de obra. La gran paradója de la migración es que Estados Unidos y Canadá, al establecer un orden neoliberal, crean a los migrantes que buscan una mejor vida en sus territorios.

El desempleo, la caída del salario real, la pérdida de condiciones de trabajo dignas, son resultado de una política laboral que desproteje a la fuerza de trabajo en favor de la competencia y la reducción de costos, esto representa un gran conflicto para la clase tranajadora ya que depende del salario como medio de vida.

En conclusión, México ha experimentado el neoliberalismo como una serie de eventos que han impactado de manera negativa a la economía y a la sociedad. Es necesario reconsiderar el papel que juega el Estado en dicha economía, un rol que en países de Europa, por ejemplo, se ha votado por una participación más amplia que ponga orden al caos que el mercado anárquico y voraz creó desde la decada de los ’80. En México tambien debe darse un cambio de rumbo, aquí hace falta instaurar un modelo que permita un desarrollo del país incluyente, que esté enfocado a crear y mejorar el empleo, que exista una mejor educación y que invierta en su propio progreso. Es momento de parar el saqueo de recursos nacionales, que pueden ser utilizados para las necesidades propias de éste país y que no vayan a parar a las cuentas bancarias de las empresas y los hombres ya enriquecidos. Es momento de que salgamos del caos en el que hemos estado sumergidos durante casi 30 años.

Por María Fernanda Delgado López

Mayo del 2012

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Diagnóstico del empleo en México

En 2011, la tasa de desempleo en México fue –de acuerdo con el INEGI- de 4.8%. Nada mal si comparamos esta cifra con las tasas de España (22.9%), Grecia (18.8%) o Irlanda (14.5%), países europeos que enfrentan serios problemas económicos.

Sin embargo, sólo hay que rascarle un poquito para darse cuenta que no todo es miel sobre hojuelas. Para empezar, existen dudas sobre la veracidad del dato de INEGI pero también hay puntos que destacar sobre la calidad del empleo en el país.

El primer dato relevante es que el 27.6% de las personas trabaja más de 48 horas a la semana, lo cual indica que éstas tienen más de un empleo o bien, su horario es mayor al que la Ley Federal del Trabajo establece como jornada laboral.

En cuanto a las remuneraciones, dos de cada diez trabajadores no tienen ingresos o ganan como máximo $1,795 al mes;  el ingreso máximo de dos terceras partes de la población ocupada es de $5,383 y sólo el 8.3% recibe un sueldo mayor de $8,973. Es decir, 9 de cada 10 trabajadores ni siquiera reciben $9,000 mensuales.

Además, sólo una tercera parte tiene acceso a las instituciones de salud, por lo que el resto tiene que pagar con sus recursos, cualquier eventualidad originada por enfermedad; al mismo tiempo  existen 12.4 millones de trabajadores que tampoco cuentan con prestaciones laborales. Para todos ellos, no hay aguinaldos, reparto de utilidades, créditos, despensas, vacaciones pagadas…

Así, ¿qué tanto beneficia al país que la mayoría del trabajo sea extenso, mal pagado, sin servicios de salud ni prestaciones laborales? ¿Cómo vamos a mejorar si hay casi 14 millones de mexicanos que trabajan en el sector informal?


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El 10% de la población mexicana concentra el 85% de la riqueza nacional

México es potencia económica a nivel mundial. Riqueza hay. El problema es su distribución.

El 10% de la población concentra el 85% de la riqueza nacional. Mientras que el otro 90% nos repartimos el 15% restante. Esa es la famosa brecha entre ricos y pobres.

¿De qué lado de la brecha estás tú?

México tiene hoy a 11 multimillonarios en la lista de Forbes (incluido el número 1 Carlos Slim e incluso el Chapo Guzmán en el lugar 1153). La riqueza acumulada de estos multimillonarios supera la fortuna de los multimillonarios de países de primer mundo como Japón, el Reino Unido y Canadá

…Solo que nosotros tenemos  52 millones de pobres!!

En comparación:

PAÍS No. de ricos Riqueza (miles de millones de dólares)
México 11 129.7
Argentina 4 9.6
Chile 5 40.9
Brasil 36 151
Colombia 3 23.6
Canadá 25 79.9
Reino Unido 37 99.6
Alemania 55 251.3
Japón 24 73.3


Marzo 2012Forbes list 2012

Rank Name Net Worth Age Source Country of Citizenship
1 Carlos Slim Helu & family $69 B 72 telecom Mexico
37 Ricardo Salinas Pliego & family $17.4 B 56 retail, media Mexico
38 Alberto Bailleres Gonzalez & family $16.5 B 80 mining Mexico
48 German Larrea Mota Velasco & family $14.2 B 58 mining Mexico
276 Jeronimo Arango & family $4 B 86 retail Mexico
634 Emilio Azcarraga Jean $2 B 44 media Mexico
683 Roberto Gonzalez Barrera $1.9 B 81 banking, tortillas Mexico
913 Carlos Hank Rhon & family $1.4 B 64 banking Mexico
960 Roberto Hernandez Ramirez $1.3 B 70 banking Mexico
1153 Joaquin Guzman Loera $1 B 54 drug trafficking Mexico
1153 Alfredo Harp Helu & family $1 B 68 banking Mexico


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